Un portal para nuestros clientes
En las próximas semanas empieza a rodar nuestro portal de clientes. Lo construimos porque Distrope no sería Distrope si no se aplicara el mismo estándar que exige en los proyectos que entrega.
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Hace unos meses empezamos a construir un portal para nuestros clientes. Este mes entra en sus primeras pruebas, y en las siguientes semanas varios de nuestros clientes activos van a poder entrar a revisar sus facturas, administrar sus subscripciones y pedir soporte desde ahí directamente.
Suena sencillo. Vale la pena contar por qué lo hicimos.
Un portal que, por tamaño de empresa, no deberíamos tener
Distrope atiende a un puñado de cuentas. A esa escala, ninguna consultora "razonable" construye un portal de clientes: el costo de mantenerlo no se justifica contra el volumen de facturas o tickets que hay que procesar. Lo lógico sería una carpeta compartida y un email.
Pero construir es lo que hacemos. Somos una marca de desarrollo, y el primer cliente al que debemos exigirle ese estándar somos nosotros mismos. Si no aplicamos a nuestra operación el mismo rigor que le aplicamos a la operación de un cliente, no somos Distrope.
El portal está montado sobre el tipo de stack que normalmente se asocia a plataformas que atienden a millones de cuentas — infraestructura serverless moderna, autenticación de grado enterprise, observabilidad completa, todo corriendo sobre una de las plataformas de cómputo más reconocidas de la industria. Está sobredimensionado a propósito. Queremos vivir dentro de lo que construimos, a la velocidad con la que lo construimos.
Qué van a poder hacer los clientes
En esta primera versión, cada cliente activo va a poder:
- Revisar facturas pasadas y vigentes sin pedirlas por mail.
- Administrar su subscripción — pausarla, actualizarla, o cancelarla directamente si lo prefiere.
- Levantar soporte desde un canal que nos llega estructurado, con contexto, sin que tengan que empezar una conversación desde cero.
Lo que viene después — documentación de su proyecto, acceso a histórico de cambios, vista del pipeline del equipo — ya está diseñado y va a ir aterrizando en las semanas siguientes.
La atención personal no se mueve
Decir "portal" suena a que vamos a empujar a los clientes a hablar con un formulario. No es el caso.
Lo que cambia es que el portal abre una segunda puerta — pensada para el equipo interno del cliente que tal vez nunca tuvo contacto directo con nosotros. Un operador, un contador, alguien del área administrativa: gente que necesita ver una factura, confirmar un cobro o descargar un recibo, pero que no tiene por qué esperar a que alguien de nuestro equipo le responda. Ahora pueden entrar, encontrar lo que necesitan, y volver a lo suyo.
Para todo lo demás — la conversación de producto, las decisiones de scope, el fix de la integración que no termina de caminar — nuestro equipo sigue disponible como siempre. El portal no reemplaza eso; lo complementa.
Cierre
El portal se empieza a activar en las próximas semanas, cuenta por cuenta, para que nadie se tope con sorpresas. Y queda, además, como ejemplo andando de lo que podemos construir cuando algún cliente nos pida uno propio. De eso va, al final, tener a Distrope del lado.